¿¿Tatuaje o cuadro??

Hemos encontrado este reportaje en la red que nos ha parecido muy curioso y por eso queremos compartirlo con vosotros….

Amanda Wachob es una artista estadounidense que hace tattoos y cuadros de una manera muy peculiar…así los tattoos parecen cuadros abstractos pintados en la piel  y para pintar lienzos también utiliza agujas a modo de pincel. La verdad es que el resultado es muy bueno además de impresionante.

Poco más que decir sólo hay que echar un vistazo a este articulo para ver lo original de la idea….aunque esté todo inventado siempre hay algo que nos sorprende!!!

A ver si os gusta!!!!

Tatuajes abstractos de líneas dinámicas y figuras geométricas

Tatuaje de Amanda Wachob -1
Entre los motivos frecuentes en los tatuaje no están los de Amanda Wachob: la artista estadounidense le da una carga pictórica a los dibujos que realiza sobre la piel. Se inpira en la abstracción y diseña líneas dinámicas regadas por puntos y figuras geométricas con ecos de las vanguardias europeas de la primera mitad del siglo XX.

Empezó a desarrollar la idea del tatuaje no figurativo cuando investigaba sobre los pintores del expresionismo abstracto, el movimiento nacido en los EE UU, que popularizaron autores como Jackson Pollock o Willem de Kooning y estaba carazterizado por la angustia vital tras la II Guerra Mundial.
La artista exploraba la obra del alemán Hans Hofmann (perteneciente al mismo estilo) y se detuvo a observar cómo las formas cuadradas y rectangulares se adaptaban al lienzo. “Me pregunté si era el lienzo lo que dictaba los motivos. ¿Qué pasaría entonces si Hoffman pintada en una superficie de otra forma? Tras ese pensamiento, tuve la iniciativa de probar con un diseño abstracto sobre la piel”.

Un remolino colorista para representar a Van Gogh

Entre sus clientes abundan los “apreciadores del arte”, los que incluso le piden algo tan complejo como condensar el espíritu de un autor en un dibujo: “Melissa me habló de su admiración por la paleta de colores de Van Gogh, del modo en que manejaba la pintura, (…) pero no quería que el tatuaje recordara a ninguna de sus obras, quería que yo capturara la esencia de su trabajo”. La tatuadora optó por un remolino colorista de movimiento que juega con los espacios negativos. “Ella me dijo que me divirtiera con el diseño, algo que siempre esperas escuchar de la boca de un cliente”.
Wachob está convencida de que el tatuaje es “mucho más que lo que sucede en la piel de alguien” y también utilizar las agujas para pintar sobre lienzos, pergaminos de cuero, naranjas y granadas. Busca la inspiración para su arte en autores como Franz Kline, Pat Steir y Ana Mendieta; pero tampoco le hace ascos a cualquier impulso que se presente por las calles de Nueva York, la ciudad en la que vive. Un músico tocando en el metro o un grafiti en un muro pueden activar una forma abstracta en la mente de la tatuadora-pintora.

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